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sábado, 17 de octubre de 2026

Mercedes SSK. Rallye Monte Carlo 1930

Es indiscutible que el doctor Ferdinand Porsche de hacer coches sabía un rato. Llevaba ya un tiempo de director de proyectos especiales de Mercedes Benz cuando entre 1928 y 1932 se fabricó el que sería el último de sus trabajos para la casa, y al que llamó Super Sport Kurz. Partiendo del modelo S y con una  distancia entre ejes reducida buscaba un rendimiento extremo en competición, especialmente en carreras cortas y en pruebas de montaña, y vaya si lo consiguió.

El nuevo aparato se movía gracias a un seis cilindros en línea de siete litros de cilindrada, sobrealimentado con compresor que superaba holgadamente los 200CV. La sobrealimentación se accionaba por una palanca enorme y cromada que se accionaba cuando se pisaba el pedal del acelerador a fondo, al soltarlo se desconectaba el compresor. Sencillo y eficaz.

Numerosas victoria engrosaron el palmarés de los Mercedes SSK, pero como ya sabéis, la cosa esa de tener coches ganadores a mi me importa lo justo.

Hace ya unos años que guardaba una foto de un SSK peculiar. Peculiar por el uso que le dió el capitán John Edward Presgrave Howey, conocido como "Jack" Howey, reconocido piloto británico, hermano del gran Dick Howey y competidor habitual en Brooklands. Tras la muerte de su hermano, Jack Howey, solo participaba ocasionalmente en competiciones de regularidad, a mediados de los treinta se retiró de las carreras y dedicó el resto de su vida al ferrocarril de vía estrecha. Falleció en la década de 1960

La peculiaridad que os coemntaba viene de que en enero de 1930 se plantó en Montecarlo con su Mercedes SSK , un coche poco o nada visto por las carreteras de los Alpes y menos un mes de enero. Llevaba el equipaje cargado en el coche de carreras, algo muy habitual hasta los 70, porque aquella carrera era una auténtica aventuracon unos enlaces eternos por carretera, y más en aquellas carreteras que había en 1930.  Realmente desconozco si participó en la prueba solo o acompañado por un amigo, un mecánico o un criado, ya que no figura en los registros. Pero como en aquella foto que os comentaba cargaba dos maletas, pues le he puesto un mecánico para que acompañara a nuestro excéntrico británico en su periplo europeo. Aunque figura en la clasificación en la 76ª posición, se sabe que no llegó a Montecarlo a causa de alguna avería, o quizás porque se estaban quedando tiesos correteando por los Alpes en enero con un descapotable con un techo anecdótico.

Como quiera que fuera, pensar en el frío que debieron pasar los pobres os hará apreciar vuestros modernos sistemas de calefacción


Para hacer mi pequeño SSK me pareció buena idea partir de una maqueta de Revell aunque el modelo que reproduce es el SSKL ganador de las Mille Miglia de 1931. Aunque hay cosas que cambiar cosas es una base ideal.


 Así que me tocaba buscar un chasis estrecho y tenía un Slot Classic por aquí, cero complicaciones aquí. Como quiero aprovechar el máximo de piezas y que los pilotos estén lo más completos posible -lo ideal en los decapotables- pues le pongo un pequeño motor como los que utilizaban los karts de Ninco usando unos adaptados que andaban por los cajones


Una vez tengo definido lo del chasis, pues empiezo a ajustar piezas. Las llantas que elegí fueron las que tiene Slotmanía copiadas de aquellas de los Alfa y Bentley de Scalextric y que además traen unos neumáticos muy bonitos


Sobre la marcha fui adaptando diferentes piezas para que las partes mecánicas del coche de slot funcionaran perfectamente



Como os comentaba el kit de Revell de un SSKL, así que lo primero que hay que quitar es la “L” para ello lo que hice básicamente es suprimir los agujeros que habían practicado en el chasis para reducir peso


Fue muy sencillo aplicar masilla a los agujeros, solo había que tener cuidado de no estropear los detalles del chasis


En ese afán por aprovechar piezas no pude evitar meter el motor bajo el capó, da un poco de trabajo modificar la parte inferior para evitar el chasis de slot, pero ya lo hice en otras ocasiones y merece la pena


Y una vez preparada la mecánica pongo todas las piezas para comprobar los ajustes, para que no me den problemas luego


Para terminar de presentar la carrocería añado los guardabarros y ajusto todo para dejarlo listo para pintar


Lo más divertido, y el motivo básico por el que elegí este proyecto, era hacer las maletas que llevaba el real sobre las ruedas de repuesto. A partir de un retalito de foam y un trocito de polipiel que me consiguió mi compi de trabajo entre sus retales, trataré de hacerlas imagen de unas maletas de la época que encontré a la venta por Ebay.


Una vez todo listo le damos una capita de pintura. Todas las reproducciones de este coche a 1/43 y las escasas crónicas existentes lo pintan de rojo... y como me cuadra con el tono oscuro de las fotos en blanoc y negro, quien soy yo para llevarles la contraria.


En la primera prueba  de las moletas sobre el coche me parecieron un poco gruesas de más, así que las desmonté y las adelgacé un poco


Un poco más finas quedan mejor, así que les di un poco de forma para que aparenten bien apretadas con las correas contra las ruedas de repuesto


estoy bastante contento con el resultado, sin duda la elección de las ruedas de la maqueta para las de repuesto ayuda a evitar que el conjunto sea demasiado alto


Ya tocaba el habitáculo, en el que había que cambiar de lado el volante, algo no demasiado complicado en estos coches antiguos. tuve que retocar tanto el asiento como la parte inferior de los ocupantes para adaptarlos a la forma que me pedía el llevar el motor justo debajo


Con un trozo de plástico tuve que hacer un parabrisas de una pieza que sustituyera a los derivabrisas de la maqueta. Eliminé los soportes interiores para aprvechar el marco que traía, porque es perfecto


Los derivabrisas de la maqueta los aproveche para ponerlos en los laterales, así evitamos que les de el aire a los pobres pasajeros


La verdad es que no ha quedado mal. Caben justitos como en el real y con el derivabrisas no se les enfriarán los codos


Me gusta como quedan las proporciones ruedas/maletas/piloto/parabrisas creo que es sobre lo que gira la estética de este coche


Tras los asientos tenía que poner la capota, pese a que no se aprecia demasiado en las fotos, tiene todo el arquillado y una cubierta de polipiel, como las maletas.


Es muy chulo, mitad capó motor, luego el resto de las cosas y allá atrás la tripulación


Al escape de la maqueta le añadí una tirita de aluminio para que imite mejor la cola de pez del real




Me gusta también el resultado del habitáculo. Está lleno de cosas y da sensación de profundidad sin que se sospeche la presencia del motor


Otra de las cosas que me resultó más complicada fue hacer cuadrar la linea de escape por culpa del chasis slotero. La linea tenía que ser continua desde el motor hasta la cola


Fianlmente lo logré, así que podía añadir esos extraños soportes que llevaba el real y el faro auxiliar


Los faros de la maqueta redondean el frontal, aunque luego hay que ponerle más cosas


La caja de la batería debidamente adaptada, una correa para el capó y un tapón para el radiador y listo



Como veis el chasis es muy sencillo. Básicamente un SlotClassic con un motor más bajito y una guía basculante porque me encanta para estos coches tan altos, como ya os comenté en muchas ocasiones anteriores


Ya solo le faltaban unas plaquitas de rallye y las matrículas como única decoración y listo





Como no existe foto de la parte trasera, me pareció buena idea colocar la placa de rallye encima de las maletas y sujeta por las mismas correas. Posteriormente fue habitual y queda muy chulo



La verdad es que ha merecido la pena porque es muy chulo y mi Monte Carlo más antiguo por ahora

miércoles, 22 de julio de 2020

Seat 127. Rallye Monte Carlo 1978. Mora-Camprubí

José Mora y Lorenzo Camprubí tomaron parte en la mítica competición monegasca con un Seat 127 en la categoría coches de serie hasta 1.000 cc en su edición de 1978



 Ya en 1977 emprendieron la aventura de participar en el rallye de rallyes, el de Montecarlo en su cuadragésimosexta edicion, y lo debieron pasar bien, que todavía lo repitieron en 1979.
 
Las 25.000 pesetas que les dieron como premio por haber ganado el campeonato de Cataluña las invirtieron directamente en pagar la inscripción. Buscaron patrocinio en los comercios locales y serían  un grupo de amigos los que los ayudaran en la asistencia. Comercial Morros, vinos Roqueta o Pirelli, que puso los neumáticos, ayudaron al equipo manresano, que estaba integrado por ocho personas y tres coches, dos de ellos de asistencia.

 
En esa edición los participantes se encontraron con una trampa importante en las carreteras: la nieve y el hielo. «Habíamos ido a probar el coche en noviembre y no había ni una gota de nieve, pero los días del rally toda Francia estaba nevada, teníamos que ir con clavos en las ruedas y en los controles mirábamos si eran los correctos. Teníamos muchos problemas para llegar a los controles horarios establecidos » recordaba Campribí en una entrevista con Françesc Dalmau.

Esa edición del Montecarlo fue aquella de la ya os hablé en otras ocasiones y que ganó Jean Pierre Nicolas con el Porsche alquilado frente a los R5 de Ragnotti y Frequelin, quedando Rohrl cuarto con el Kadett


Sin duda el 127 que hay que tener para el calestri es el de Toni Ruvira. Algo tuvo que hacer muy bien, prque el coche es genial y es de los modelos que más plagios he visto circulando por el mundillo.


Tengo la carrocería hace muchos años, pelada, sin accesorio alguno, pero Toni me facilitó las piezas que me faltaban, simplificándome muchísimo el trabajo.


Tras seleccionar los colores adecuados, azul marino y amarillo, pinto todo del segundo y luego tras enmascarar bien el coche, el más oscuro.


He visto por ahí varias decos hechas de este coche bastante malas en general, pero un amigo me facilitó un par que tenía hechas para el mío

Y menos mal que me envió dos, porque al ir a barnizar la cagué pero bien... en vez del barniz le di pintura negra..... así que tuve que volver a empezar tras despintarlo


Con varias lecciones aprendidas retomé el trabajo desde el principio, mejorando algunos detalles gracias a la experiencia, jajaja


Tras darle muchas vueltas a colocarle o no esas faldillas delanteras que usaban para que las salpicaduras no ensuciaran los faros ni la calidad de visión hacia delante, decidí hacerlas.


Es algo muy sencillo, lo hice con esa especie de metal plastificado que cubre el corcho de las botellas de vino, bástante rígido y maleable y que se pinta genial. Hice la forma y le dejé una patilla para poder pegarlo a la carrocería con facilidad


Tanto los faros principales como los auxiliares me los facilitó Toni con los cristales y demás piezas. La parrilla, sin embargo me la hice con un resto de fotograbado.


Las llantas del Seat 850 de SCX le sientan perfectas y por fin tengo un 127, la verdad es que es de esos coches a los que tengo mucho cariño. Era el coche de mi abuelo y en él hice mis primeros kilómetros, aunque era un serie 2.
La verdad es que el de primera serie era más chulo y esta deco le sienta genial