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lunes, 24 de octubre de 2022

Porsche 911 RSR 3.0 Coggiola. Giro d'Italia 1975

 Muchas veces me meto con los Porsche, pero como aficionado reconozco que es todo un referente en el automovilismo, ya sea por capacidad técnica o por su legado a la historia de nuestra afición. Sus coches de carreras han sido un ejemplo a seguir desde siempre por su capacidad en todos los aspectos.

Su empecinamiento en evolucionar hasta limites increíbles el concepto de un coche basado en un Volkswagen es simplemente demencial y causa de muchas ironías sobre su departamento de diseño.

Dentro de la familia de los 911 no tengo dudas, me quedo con los 911R, RS, RSR Y RSR Turbo, que son fruto de una evolución lógica para sacar el máximo partido a los coches derivados de la serie. 

A partir del Carrera RS 2.7 Porsche creó enseguida un centenar de unidades del espectacular RSR, ya con 2.8 litros y 300 caballos, que se convirtieron en el arma a batir los campeonatos por todo el mundo, venciendo incluso a no pocos prototipos más rápidos y avanzados técnicamente. 

Para la temporada de 1974, Porsche modificó la última evolución de 3.0 litros del RSR de 1973, que aunque había ganado unos kilos, tenía mejor adherencia y maniobrabilidad que su antecesor, lo que enseguida lo llevó a ser la referencia del Grupo 4, ya fuera en el IMSA, la Trans Am o el Campeonato del Mundo FIA.

Desarrollado estéticamente sobre la Serie G, la segunda generación del modelo, los RSR de 1974, por dentro estaba basado técnicamente en el 911 Carrera RS del año anterior. La carrocería del nuevo modelo estaba ensanchada a unos niveles no vistos antes fuera de los circuitos, haciendo estrechos a lo 2.7.

Se cuenta que rondaban los 350CV y mantenían la caja de cinco velocidades de los RS. Sin duda lo más llamativo estéticamente era la sustitución del tradicional alerón trasero en cola de pato por el enorme alerón horizontal tipo cola de ballena, realmente espectacular y que se mantendría en el tiempo.

El RSR estaba destinado exclusivamente para competición y se fabricaron pocos. Muchos de los que existen hoy don realmente Carrera RS 3.0 o inferiores tuneados.

Vittorio Coggiola fue a lo largo de su carrera un piloto Porsche. Con el RSR grupo 4 participó en rl Giro d'Italia del 75, en el que estuvo involucrado en la pelea por el triunfo frente a los prototipos de Gr.5 de Alfa Romeo, Lancia o Fiat y los Stratos, De Tomaso y otras versiones de 911 de Gr.4.

Tras una carrera muy intensa logró el segundo lugar del podio tras el 031 de Giorgio Pianta.

Al año siguiente Coggiola repitió en el Giro con este coche y Pilote de copiloto,  pero un desafortunado incendio lo destruyó al poco de empezar la prueba.

***

Si  lo se, hay otras formas más sencillas de hacerse con un RSR del calestri desde el legendario Exin al nuevo Superslot, pero yo tenía en casa todo lo necesario para hacerlo de otra forma, y, porque no decirlo, también tengo mucho vicio...

A lo largo de los años he hecho muchos 911 en diferentes versiones y he comprado muchos otros, pero a mi me apetecía hacerme este desde hace tiempo y luego me da pena romper los donantes.

A mi lo que más me gusta es chapucear y en mi cabeza veía viable la simbiosis entre una maqueta de Porscge Turbo de  Arii, que tiene un techo genial, y con un Altaya, que tiene, como el Exin que copia, un techo muy mal hecho horrible, pese a que adoro ese coche porque forma parte de mi vida escalextrista.


La principal ventaja de mezclar el Exin-Altaya y el Arii es que estos dos si tiene las misma escala, no como los de Carrera, Fly o Ninco, que son bastante más grandes. Para hacer la mezcla aprovecho la mayor parte de la carrocería del Arii y las defensas y alerón del Altaya


Un a de las primeras operaciones es dar la anchura del RSR y las tomas de aire que llevaba, tanto en las aletas traseras, como en la parte posterior de las delanteras


Las aperturas traseras la practiqué con un cutter y enderezando el sobrante con un alicate y un mechero. Es una técnica tan básica como delicada, es más, lo del mechero no lo hagáis, mejor solo alicate y masilla...


Para adaptar el alerón de Exin a su nueva ubicación tengo que adaptar la parte trasera y ponerle una rejilla que exín no puso, el error más gordo para mí de Exin


Para dar anchura a las aletas en este tipo de modificaciones, cada día uso menos masilla, cada día me gusta menos. Ultimamente uso el método que usaba antiguamente en los coches de correr. Una base de plástico redondeada y loctite con acelerante, en este caso alúmina, como los últimos años. Es duro, no se agrieta y seca rápido


La defensa trasera de Altaya requiere un poco de trabajo de adaptación que soluciono por el mismo método anterior, con plastiquitos y loctite.


Una vez tuve todo lijado y relijada le di una capa de pintura gris plata y le coloqué la decoración que me hizo Decal Station en base a mis indagaciones


La verdad es que fue menos complicado de lo que pueda parecer, es más cuestión de centrar bien las piezas y lijar bien las juntas


Una vez todo montado y barnizado le coloco los adornos pertinentes


Las llantas  de Fly que llevaban tiempo en el cajón le van a venir muy bien, en esa época los Porsche gordos usaban mucho las llantas de los 917


Y ya está, el escape que asoma por debajo es cosa de Any3d para otro proyecto, pero le va genial a este


Una vez terminado no pude evitar ponerlo al lado de mi 911 favorito


El hacer el RSR de Coggiola no fue al azar, evidentemente, era porque era el que me faltaba en mi colección particular del Giro d'Italia del 75


Es que me encantan todos juntos, era una época con coches simplemente fascinantes y en estas carreras se mezclaban todos de forma inigualable


jueves, 11 de agosto de 2022

De Tomaso Pantera Gr. 4 Odoardo Govoni. Giro d'Italia 1975

Como introducción a este coche os voy a hablar 
de su piloto, porque me gusta descubrir grandes 
gestas, pilotos y, sobretodo, coches que han hecho
un poquito más interesante la historia.


Odoardo “Dino" Govoni nació con un don para 
pilotar, no para ser un piloto mas, sino para ser 
uno de los grandes.
Natural de Cento, en medio de la región automovilista 
por excelencia, comenzó a correr con un Fiat 1100
 a mediados de los 50 que enseguida cambió por un 
Alfa Giulietta Sprint, confirmando rapidamente que 
estaba perfectamente cualificado para nuestro deporte 
favorito.
Govoni fue rápido, sensible, capaz de interpretar el coche 
bajo su asiento, improvisando una conducción adaptada 
al coche sobre la marcha.
Se dio cuenta enseguida de que necesitaba un coche aún 
más potente, y a finales de la década de 1950, si tenías 
dinero suficiente, como era el caso de Dino, podías 
plantarte delante de la fábrica de Maserati, llamar, 
presentarte y comprar un coche de carreras para correr 
como piloto privado.
Y Govoni lo hizo dos veces, la primera compró un A6GCS, 
no nuevo pero lo suficientemente potente como para 
hacerle ganar varias subidas y terminar las fatídicas 
Mille Miglia de 1957.
Con el A6GCS logró vencer nada menos que a Luigi Musso 
que pilotaba un Ferrari, en la primera carrera que corrió 
en circuito, en el recién nacido Vallelunga para ser precisos.
Fue increíble , un joven piloto, sin equipo oficial, y con un 
Maserati de segunda mano venció al experto Musso con un 
Ferrari...
A partir de ahí no le faltaron victorias, pero la competencia 
se fue volviendo cada vez más dura y eficaz, por lo que se 
necesitaba una nueva arma para reemplazar el A6GCS.
Asi que Govoni, volvió a llamar a la puerta de Maserati 
por segunda vez, pidiendo información sobre su nuevo 
Sport, apodado "birdcage".
Este nuevo coche había sido probado poco antes por 
el gran Stirling Moss, piloto oficial de Maserati, y que 
llevó a la victoria aunque pronto el proyecto quedó 
congelado. En la casa las carreras no eran una prioridad 
y realmente nunca hubo un programa serio. 
Desafortunadamente, así es como funcionaba todo en 
esa empresa en ese momento. Quizás por los problemas 
económicos o quizás porque los Orsi no estaban del todo 
convencidos del potencial mediático que las carreras 
generaban en la venta de coches.
Pero ante su insistencia al final cedieron y le cedieron 
el Birdcage a Dino el viernes anterior a la carrera que 
tendría lugar el domingo.
Al fin y al cabo, como sucedió tantas otras veces, 
el fabricante no arriesgaba mucho porque si no llevaba 
a casa un resultado, habría sido la culpa del piloto privado. 
Y en caso de victoria sería un éxito de Maserati.
Así fue, en Pontedecimo-Giovi, Dino Govoni terminó con 
el Birdcage primero en la general, nuevamente por delante 
de un Ferrari.
Este nuevo éxito que dejó a todos sorprendidos e hizo a 
Dino Govoni aún más famoso de lo que ya era, joven, de 
buena familia, triunfador y con pasta...
Dino y sus Maseratis eran los protagonistas de los 
tabloides. Declaraba con extrema humildad, que los 
Ferrari tenían más motor, más potencia, pero el chasis 
Maserati permitía una conducción claramente superior, 
por eso los deportivos del tridente con una cilindrada de 
2 litros a menudo superan a los Ferrari de 3.
En realidad, gran parte del mérito se debía al piloto y Enzo 
Ferrari se dio cuenta de esto, porque, a diferencia de Omer 
Orsi, creía en las carreras.
Dino fue llamado para una entrevista por el Commendatore 
Ferrari para competir con ellos. Dino, halagado convino con 
Enzo la intención de conversar poco después para planificar 
la temporada deportiva.
Por fin llegó la llamada telefónica largamente esperada - en 
el teléfono fijo, por supuesto - en el negocio familiar un 
empleado respondió y corrió emocionado al segundo piso:
"¡Señor Govoni, Ferrari está al teléfono!"
Dino estaba en el baño y se apresuró a decirle: 'Bueno, dígale 
que espere un minuto'....
El sueño de toda una vida, esa llamada telefónica, llegó en un 
momento tan inoportuno y encima dio la peor respuesta que 
se podía dar a Ferrari. Quizás Dino pensó que el trato ya 
estaba hecho, pero en realidad Enzo Ferrari, como sabemos, 
tenía un carácter muy particular y no le gustó esa respuesta, 
colgando el teléfono.
Nunca mas se retomaria esa conversación y Dino no quiso 
nunca molestar al commendatore con sus disculpas.
La vida continúa y Juan Manuel Fangio lo llama para que 
vaya a Argentina para correr una temporada, pero la morriña 
le hace volver poco después a Italia para participar en Fórmula 
Junior con De Sanctis, Bandini, Lotus, Cooper…
El ingeniero Bizzarrini lo llamó para pilotar sus 5300GT.
También Carlo Abarth quiere que corra la subida Trento-Bondone 
con uno de sus coches, aunque, también en este caso, la relación 
con el "jefe" no funcionó....
Una partida de póquer la noche anterior a la carrera terminó 
demasiado tarde y a Dino no le apetecía levantarse a las 4 de la 
mañana para entrenar la pista como Carlo había establecido.
Abarth se pilló tal mosqueo con Govoni que reemplazó a escondidas 
su motor de 2 litros por uno de 1 litro. A pesar de ello Dino terminó 
segundo en la general un par de segundos detrás del Porsche de 
2 litros vencedor.
Carlo quedó muy jodido porque con el motor adecuado habría 
ganado una carrera que se le resistía, algo que a Dino no le 
importaba demasiado, el ya había ganado la Trento-Bondone 
varias veces.
Participo alguna vez en Formula 1, pero era importante para él 
pensar en su trabajo, y una carrera en la máxima categoría habría 
sido demasiado exigente.
A mediados de los 60 decidió dejar las carreras para dedicarse 
a sus negocios.
Pero quiso el destino que años después probara un De Tomaso 
Pantera, el último coche nacido en Módena, que despertó en 
Odoardo de nuevo las ganas de correr..
El Pantera era potente pero también pesado, muy diferente a 
los pura sangre que había conducido anteriormente.
Era un coche moderno con un gran chasis, que daba los buen 
resultados en la circuito, pero también se defendía en las subidas.
Con el, Dino terminó tercero en la general en el Giro de Italia 
de 1974, aunque con poca suerte en otras ediciones.




En esos años Govoni alternaba el campeonato de GT italiano, 
subidas cuesta y le gustaba especialmente el Giro de Italia. 
Se trataba de una carrera al estilo del Tour de France que 
combinaba pruebas en pista, contrarreloj y dubidas una 
fórmula especialmente adaptada a las habilidades de un 
piloto ecléctico como Govoni.
No faltaron en su palmarés ediciones de la Targa Florio, 
Campeonato de Europa y Campeonato del Mundo de Marcas 
con el Lancia LC1 y, finalmente, también al volante de Ferrari, 
un 512 BB Le Mans con el que corrió la última carrera como 
profesional, los 1000km de Monza en 1982.
30 años en la cresta de la ola, 7 títulos italianos, 1 título europeo, 
que podían haber sido más, decenas de victorias y numerosos 
récords batidos, Dino Govoni fue un piloto como la copa de un pino.


     

Se que lo podía haber hecho de otra forma, pero me horroriza el 
pseudopantera de MSC, así que en un ataque de enajenación de 
esos que me dan a veces y partir de una mala copia de transición 
de uno de aquellos Pantera que hice hace ya unos años a partir 
de un M1 de SCX y que andaba por un cajón, volví a disfrutar 
cortando y rehaciendo casi todo de nuevo y aprovechando 
piezas del stock.
Y todo ese lío para hacer una versión muy diferente, la que 
Odoardo Govoni utilizó en el Giro d'Italia de 1975 con poco éxito.
¿Porque? Pues porque me gusta, por el piloto, por el coche, por 
la carrera y, porque no decirlo, porque me dio la gana.
Además puedo afirmar casi sin reirme, que esto es un M1 de SCX, 
eso si, con bastantes horas de maquillaje.

Pero había cosas de aquel viejo proyecto que no me convencían, especialmente en la parte delantera, no se si a causa de las copias o que, pero no importa, tengo un sierra y no me da miedo usarla



Para el chasis voy a aprovechar restos que había por casa con unas ruedas de SRC muy monas... de BMW


En el capó trasero también tuve que intervenir para bajarlo un poco, así que lo serré por los lados y lo llevé al sitio dándole calorcito


Para esta versión necesito más aletín delantero, así que le añado uno poco de material a base de cianocrilato y alúmina


El faldón delantero del coche de Govoni era diferente a todos los que he visto, así que me toca currar
buscando algo adecuado entre los restos


Para la parrilla delantera le hice una pieza de plastijagu con un agujero como el del real... o al menos parecido


Los aletines delantero necesitaron un poco más de material, pero quedan bien


El faldón característico de este coche tienr bastante marquetería, pero creo que merece la pena


 Ya solo me queda repasar las zonas que no me convencía con putty antes de imprimar


De lijar no nos deberíamos escaquear, ya que es la base para un coche decente, no importa las veces que lo repasemos, siempre hará falta otra mano


Enmascarar este coche es relativamente fácil, ya que los colores están en piezas definidas, aunque las curvas requieren atención



De nuevo Decal Station me ha ayudado a clavar una deco de estas tan raras que dan bastante trabajo, gracias Angel


Una vez calqueado esta impresionante, desde ahora es mi Pantera favorito.


El barniz realza el trabajo realizado y la decoración me encanta


Una vez bien seco todo viene mi parte favorita, empezar a colocarle cosas que le dan color al conjunto


Las piezas de los cajones, esas que voy guardando de maquetas y proyectos decartados siempre me ayudan, en este caso una batería de carburadores de un GT40 de Horby le van genial




Y ya está, ya tengo un nuevo De Tomaso Pantera, que hace mucho tiempo que le tenía ganas a mejorar aquel trabajo de hace años. Estoy muy contento con el resultado porque creo que he mejorado los anteriores







lunes, 10 de enero de 2022

Alfa Romeo 33 giro d'italia 1975


A principios  de los 70 se reavivó en el automovilismo el interés por la carreras en ruta gracias, en buena parte, al éxito de la reinvención del Tour de France en 1969.


En esa corriente surgió en 1973 el Giro d'Italia la prueba, al igual que la francesa,  se desarrollaba durante varios días por carreteras convencionales y no podían utilizarse autopistas para los enlaces. Se incluían pruebas cronometradas en carretera en tramos de rallye muy conocidos, subidas en cuesta y pruebas en los circuitos de Imola, Misano, Vallelunga o Monza.
La primera edición en 1973 fue ganada por Mario Casoni en un De Tomaso Pantera y al año siguiente Jean-Claude Andruet ganó con un Lancia Stratos turboalimentado.


Durante la temporada de 1975 el siempre eficaz Jean Claude Andruet era la punta de lanza del proyecto de Alfa Romeo-Autodelta en rallyes y pruebas de carretera. Siendo como era el ganador de la anterior edición del Giro, el francés necesitaba que le facilitaran una máquina adecuada.
El ingeniero Carlo Chiti decidió hacer justamente eso y creó para él un coupé único basado en los prototipos Tipo 33TT de Sport. Pero debia de basarse en un modelo comercial para poder matricularlo, por razones de homologación, ya que un Sport no se puede matricular alegremente para circular por carreteras convencionales. Es por ello que el coche fue grabado un número de serie que continuaba la serie de los Tipo 33 Stradale, a pesar de que no existía nada en común, más allá del nombre y un motor V8 entre el nuevo coche y los 33 Stradale de finales de 1960.
Chiti y su equipo tomaron el chasis tubular de un T33 Sport y lo modificaron haciendole un techo similar a los de los 33 Stradale, para tratar de justificar el parecido, aunque el resto del coche era practicamente igual a un 33TT como los que acababan de ganar el mundial de marcas.Se escogió el chasis tubular porque era más fácil de trabajar sobre él para adaptar y construir rápidamente la nueva carrocería con el parabrisas delantero de vidrio laminado. En comparación con el chasis de aluminio en forma de caja de los Stradale anteriores que Autodelta había abandonado en el 71, el nuevo diseño también permitía una mejor visibilidad y más espacio para el piloto y el navegador.

 
Autodelta nunca tuvo tiempo de estudiar el prototipo en el túnel de viento, así que se construyó de acuerdo con los planos realizados por Gianni Marelli, que a su vez se basaron en la experiencia .adquiridas con los prototipos T33 anteriores.


También se le acopló un V8 de 3 litros en lugar del V12 a 180º que utilizaban en el mundial de marcas, para que conservara también el tipo de motor del Stradale para completar la pantomima


 Aunque no era una elección al azar, se trataba de  un motor muy evolucionado, un V8 como el que montaba en el GTV8 Gr.5 de rallyes. Este bloque era de origen náutico y tenía bloque muy similar al de los Montreal no provenía del precioso GT. Estaba equipado con inyección mecanica Lucas, 4 válvulas por cilindro y  rendía alrededor de 450CV a nada menos que 9800rpm. 
Fue bautizado con el sencillo nombre de Alfa Romeo 33TT Berlinetta Stradale Giro d'Italia

Carlo Chiti aseguró a la prensa en la presentación que el nuevo coche era el prototipo de una pequeña serie de 50 chasis que sería construida por Autodelta, seguida por una serie de 400 unidades para la homologación del coche en el Grupo 4... aunque realmente solo fuera una mentirijilla para justificar su existencia, aumentar la espectación y asegurar su participación en el Giro.


El coche del Giro de Italia estaba ralizado bajo pa premisa de hacerlo aprovechando en lo posible material existente, utilizado en otras categorías y que podría garantizar un rendimiento ganador desde el primer momento, sin disparar los costes con estudios de producción.

El ingeniero Marelli confesó tiempo despues:
“El 33 Stradale era en todos los sentidos un coche de carreras apenas disimulado. Desde el principio, decidimos que este automóvil seguiría siendo un prototipo, para ser utilizado en la investigación y el estudio de la producción de un futuro automóvil con motor central trasero"

La dirección de Milán decidió encargar este proyecto a Autodelta con muy poca antelación. Alfa Romeo no podía perder esta oportunidad de demostrar cómo la experiencia de la competición se podía transferir a la carretera y por consiguiente a los coches de producción. En ese momento el Giro d' Italia era un evento de gran impacto y retorno publicitario.

Además, Fiat también estaba desarrollando coches de rally similares que presumiblemente presagiaban futuros coches de producción,. Lo habían hecho en ediciones anteriores con los Abarth 030 y Fiat X 1/9 y ya tenían preparado el Fiat Abarth 031 para el evento. Lancia como campeón vigente, era considerado el favorito, estaba actualizando el Stratos Turbo para Munari y Pinto. Por lo tanto, el nuevo Alfa 33TT Stradale lucharía cara a cara con las maquinas de Fiat y Lancia todos ellos homologados como gr.5.
El Alfa, diseñado unica y exclusivamente para ganar, sobre el papel era sin duda el más competitivo y eficaz de los inscritos. Solo la puesta a punto de última hora y las prisas por tenerlo listo lo podrían impedir.


Comienza el Giro d'Italia en el Circuito de Monza, el 33/3 y Stratos en el Fiat Abarth 031

Durante la prueba aparecieron claros problemas de juventud y puesta a punto, pero se fueron arreglando dobre la marcha y en cuanto funcionaba, arrasaba, con un Andruet pletórico al que le encantaba el coche.
Pero hubo un problema. Marelli había detectado una pequeña fisura en el bloque durante las últimas pruebas previas y ordenó cambiar el bloque. Los mecánicos lo convencieron de que no lo hiciera, que malo sería que no aguantara... desafortunadamente resultó que él tenía razón y no lo hizo... las nubes blancas que salían de la trasera del 33 en Vallelunga presagiaban el final de la aventura.


El Alfa Romeo 33 no ganó y se retiró líder, los Lancia se encontraron muchos problemas y finalmente el Giro de Italia de 1975 fue ganado por el 031 de Abarth conducido por Giorgio Pianta.

*** 

Este coche siempre ha sido uno de mis objetivos a realizar como chapucerillo de tres al cuarto que soy.

Así que, cuando SRC los liquidó los 33TT como baratijas por incomprensibles razones, me hice con uno de cada versión por el placer de tenerlos... pero no paraba de mirarlos, mirarlos y remirarlos, medirlos y remedirlos... así que en cuanto pude me fui a por otros dos para hacer inventos o modificaciones para lograr tener mi Stradale. 

Desafortunadamente el paso con el paso del tiempo he extraviado la documentación de aquellos primeros pasos, evidentes al mirarlo por el interior y basados en mi pasión por los cortes, pegar las piezas en sitios diferentes y lijar hasta que me duelan los dedos.
El modelo de chasis corto sin toma lo usé para cortarle la parte trasera y el cola larga para aprovechar toda la parte delantera con sus tomas y sus agujeritos


Para hacer el tejado tiré de la misma fuente, un 908 de SRC que compre para piezas también de liquidación y del que quité la sección necesaria


 Con todos los trozos sobre la mesa descubrí que había muchas más cosas que modificar, así que rehice los pontones laterales, di forma al techo porque difería bastante del del 908 y modifiqué la parte delsntera para dar forma a la base de la cúpula.


Con trozos que me quedaban fui haciendo cosas como una cubierta motor que disimulara el motor de slot


Ahó podeis ver como encaja y la profundidad de las cicatrices de la cirujía.


Las dudas y las indecisiones entre clonarlo o no clonarlo siempre rondaron mi cabeza y a veces volvía a su caja a la espera de una decisión... y eso, si, cada vez que volvía a salir le tocaba lijar y modoficar alguna cosa que no me convecía


En algún momento intermedio de los que estaba convencido de clonarlo, lo envié de viaje por primera o segunda vez para que Ñapaslot le hiciera un chasis


Y al volver a casa, le volvio a tocar repaso al pobre


Fianlmente un día le tocó la capa de imprimación definitiva, no se veían fallos ni zonas a repasar... sin emabrgo la duda de la clonación seguía pesando sobre él


Por si acabso me decidía fui preparandole piezas clonables con cosas de aquí y de allá


Y un buen día lo pinté y al verlo decidí que si, que lo enviaba a los talleres de un amigo con capacidad para clonar una pieza con las paredes tan finas y allá se fue...


Tras su largo periplo no se vino a casa, sino a las eficaces instalaciones de Decal Station que se curró unas calcas espectaculares, así como unos fotograbados que completarían el coche


Cuando volvió todo a casa tenía un montón de hermanitos y además la carrocería de prueba de Decal Station de la que me apropiré para hacer el coche de muestra


En uno de esos sorpassos descubría que Any3d hacía unas piezas fabulosas y aceptó el reto  de complementar mi humilde chapuceo con unas piezas 3d que realzan cualquier cosa que toquen


La pieza posterior es sencillamante una obra de orfebrería, pese a tener que adaptarse a un casis que no estaba diseñado para eso


La mezcla de componentes de diferentes estilos y procedencias hace un conjunto muy original


Una vez terminado el de muestra (el mío realmente) se reunió la cúpula directiva de Coyote Sport Cars y decidió que unicamente se harían 10 unidades RTR que esperan entregar a lo largo del verano


Como os decía al principio es uno de mis coches favoritos desde siempre y ha sido un parto largo, quizá demasiado, pero ha merecido la pena






La verdad que luce tanbonito en interior como en exterior